Obtener más zumo de naranjas y limones.



"Si la vida te da limones, haz limonada"...¡Claro! Pero si obtenemos más zumo de cada pieza, mucho mejor.
Con tres ideas muy sencillas verás como sacas más provecho de las naranjas, limones y limas, y podrás hacer postres tan ricos como la crema de limón o el bizcocho de naranja...


Seguro que alguna vez hemos observado las naranjas o limones por dentro, tienen unas "membranitas"  que son las que acumulan el preciado líquido en su interior. Esas son las que necesitamos que se debiliten o rompan para el fin que proponemos. ¿Y cómo lo hacemos? 



1.- Podemos hacerlas rodar por una superficie dura apretándola un poco. 

2.- Calentándola entre 5 y 10 segundos en el microondas.

3.- Cortando la pieza de extremo a extremo, como si fuéramos a sacar un gajo.

Esta última es la más efectiva de todas ya que rompemos directamente las vesículas de zumo y a la más mínima presión saldrá.





¿Cómo lo hacéis vosotr@s? ¿Conocéis algún otro método eficaz?


Ensalada de Lentejas


Vale, estamos en verano. Muy bien, pero hay que comer legumbres, es imprescindible. Una cosa es relajarse con los horarios y otra muy distinta descuidar la alimentación. Por eso, hay que adaptarla a nosotros, a nuestras vacaciones o a nuestros herméticos, para aquellos que no las tengan. Pero el resultado siempre es el mismo: Un plato fresquito, rápido y muy muy apetitoso.



Ingredientes



  • Lentejas Cocidas 
  • 2 Tomates Hermosos
  • Tacos de Queso en Salmuera o Feta
  • Albahaca picada
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
  • Vinagre
  • Sal


Las lentejas que deben estar frías (Ya sea después de su cocción o por haberlas enjuagado del envase ya preparadas). 

Lavamos y cortamos los tomates y los añadimos a las lentejas junto con los dados de queso y la albahaca picada (mejor si es natural). Aliñamos a nuestro gusto y... comemos. 



En esta receta no os he puesto demasiadas cantidades porque son muy subjetivas, hay quién prefiere más lentejas o más proporción de tomate. Incluso podéis añadir otro sin fin de cosas y quedará muy muy sabrosa. 


Congelando un huevo...


¿No os ha pasado estar en el supermercado y no recordar si tenías huevos en casa o no? ¿Y de tener que usar para un determinado plato las yemas y no saber que hacer con las claras o al revés? Al final yo las mandaba directas a la basura.

¿Y si lo congelo? Personalmente me he hecho esa pregunta muchas veces...Y la respuesta es que depende del modo en que lo hagáis.


  • El huevo entero.



Para empezar hay que quitarle la cáscara. ¿El motivo? Pues que se expande al congelarse y, aparte de ponernos perdido el congelador ya me contaréis cuando se descongele... 

¿Solución? Batirlo un poquito. Además le debéis añadir sal o azúcar para que la yema no se endurezca en el proceso. Es muy importante conocer el uso que le daremos al descongelar, no es lo mismo para hacer una tortilla que para un bizcocho. 


  • La yema.



Esta parte varía un poquito con la congelación, se vuelve más dura. Así que debemos recurrir al método anterior, sal o azúcar y batirlas un poquito. Las ponemos en nuestro recipiente hermético y listo.


  • La clara.



Congelar las claras resulta mucho más sencillo, lo único que nos dará problemas es si queremos montarlas después.



Ahora que ya sabemos todo esto...¿Os animaréis a probar?¿Lo habéis hecho antes? 


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